2 Oraciones a San Cipriano

 2 Oraciones a San Cipriano: poderosas oraciones del hechicero

Hoy en día es bastante común recurrir a una pequeña ayuda de arriba para nuestras exigencias en la vida, ya sea por cuestiones sentimentales, como profesionales y económicas. La fe es muy poderosa, independientemente de la religión. Creer es el primer paso. Preguntar y agradecer son los próximos pasos.

Y si necesitas la ayuda de los santos para lograr alguna gracia, no hay nada como tener las oraciones más fuertes que existen: las dirigidas a San Cipriano.

¿Quién fue San Cipriano?

San Cipriano fue un hechicero dotado de poderes ocultos y místicos que se convirtió al cristianismo solo en la edad adulta (a la edad de 35 años). En su carrera como converso, se convirtió en mártir, después de haber sido asesinado debido a la intensa persecución de los cristianos. Tanto por su fuerza de mártir como por sus poderes místicos (como aprendiz de la Bruja de Évora y por el famoso “Libro de la Cubierta Negra”, colección de hechizos, simpatías, hechizos y oraciones que se le atribuyen), São Cipriano es invocado por varios termina.

Presentamos una oración a San Cipriano por cada necesidad que tengas en un momento dado, ya sea para atraer dinero o para tener suerte en el amor. Las oraciones de San Cipriano realmente funcionan, por eso son tan solicitadas. Compruébalo, elige el que mejor te represente, ten fe … ¡y mucha suerte!

Ver  Oración a San Antonio para sanar el matrimonio

Oración a San Cipriano Contra el Mal.

“Por la intercesión de San Cipriano y todo el coro de Arcángeles, Ángeles, Santos y Profetas, Señor, te pido que quites de mí, mi hogar, mi vida y mi familia todo mal, toda envidia, orgullo, todo egoísmo! Te ruego que pongan a esta persona (nombre de la persona que está perturbando su vida) en el lugar que le corresponde, que deje de perturbar mi hogar, mi vida y mi familia. ¡Ojalá ella nunca pueda sacudir mi fe! ¡Te imploro, Señor, por los poderes de San Cipriano, que intercedas por mí en esta batalla! Que esta persona (nombre) rompa para siempre sus lazos conmigo, pierda su envidia, pierda su deseo de hacerme daño y destruirme. Amén.”

Oración de San Cipriano para ganar dinero.

“Salve San Cipriano, haz mucho dinero, la riqueza y la fortuna se quedan conmigo para siempre. San Cipriano, tráeme mucho dinero, riqueza y fortuna. Como canta el gallo, suena el burro, suena la campana, grita el cabrito, así tú, San Cipriano, me traerás mucho dinero, riqueza y fortuna. Cuando el sol aparece, la lluvia cae, haz, San Cipriano, que el dinero, la riqueza y la fortuna sean dominadas por mí, (su nombre), que así sea.

Atrapado bajo mi pie izquierdo, con dos ojos veo el dinero, la riqueza y la fortuna. Con tres, ato el dinero, la riqueza y la fortuna. Con mi Ángel de la Guarda pido que me llegue tanto dinero, riqueza y fortuna. Como una serpiente rastrera, que el dinero, la riqueza y la fortuna sólo se sientan cerca de mí, que no puedan estar con los que no merecen, que no estén con nadie más que yo, que atiendan todos mis deseos, que compren lo que quiero, que gasten como yo quiera, que nunca me hagan sufrir por estar sin el dinero, que duerma y que siempre me despierte con el dinero, la riqueza y la fortuna dentro de mi casa, mi bolso, mi bolsillo, mi compañía o dondequiera que esté.

Ver  Oración a San Cipriano contra la adversidad

Que el dinero, la riqueza y la fortuna no estén lejos de mí, que sus valores sean siempre altos, muy altos, orientados sólo hacia mí. Que el dinero, la riqueza y la fortuna, San Cipriano, sean muy valiosos para mí. Que así sea. Por el poder de San Cipriano, que así sea. Que me persiga mucho dinero, riqueza y fortuna, para que tengamos consuelo, fama, poder, salud, generosidad con los más necesitados, una buena convivencia y mucha felicidad.

Le pido a San Cipriano que el dinero, la riqueza y la fortuna me persigan incluso hoy. Pido esto al poder de las Tres Almas Negras que velan por San Cipriano, que así sea. Que el dinero, la riqueza y la fortuna lleguen de una vez a mi casa, a mi vida, a mi empresa y a mi negocio. Que los enemigos no nos vean, no nos vean. Que así sea, que así sea, que así sea. O, San Cipriano y las tres almas negras que velan por San Cipriano, concedan mi petición”.

 

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